Sé que suena pretencioso o inclusive mamón que alguien se atreva a decidir qué es la mejor cosa de algo. En mi caso no puedo decir que la música enumerada a continuación sea la “mejor del año” dado que: 1) No escuché toda la música que se ha creado este año (no mames, es un chingo) y 2) Mis gustos no son “universales”. Sin embargo debo reconocer que le di este título al post ya que me va a favorecer ante los motores de búsqueda y ser leído es lo que finalmente me interesa.
Enseguida mi Top 15 de discos favoritos lanzados en este año. ¿Por qué 15? Es el número perfecto, con sólo 10 dejo discos fuera de una merecida mención y con 20 pues ya son un madral. Espero que la tomen en cuenta para sus compras navideñas (aunque ¿quién compra discos últimamente?) o que me sugieran que discos pude haber tomado en cuenta, por ahí hay un enlace que dice “Escribir un Comentario”.
Sin más, el Top 15, el orden del listado no es casualidad, mientras más chico sea el número, más me ha gustado.
15) “Wolfgang Amadeus Phoenix”.
¿Por qué? Es el segundo disco consecutivo de Phoenix que me agrada, pese a ser una especie pop-rock electrónico fresón, estos franchutes demuestran innovación en un campo del que ya casi nadie se salva, formando un disco donde prácticamente ninguna canción se desperdicia, aunque “Lasso” y “Rome” son las recomendadas.
14) “Horehound”.
¿Por qué? Prácticamente cualquier proyecto donde esté involucrado Jack White (The White Stripes, The Raconteurs) está destinando a tener éxito, y The Dead Weather es otra prueba de ello, junto con integrantes de otras bandas como The Kills o los Queens of the Stone Age. “Horehound” es un esquizofrénico experimento de sonidos que puede agradarle a muchos así como desagradarle a otros, si embargo vale la pena el riesgo.
13) “The Mountain”.
¿Por qué? Resultan ser una muy interesante versión de los Two Gallants con voz femenina, además de una actitud un poco más orientada hacia el punk. Canciones como “The Mountain” juegan con géneros cercanos al blues y al grunge, por otro lado, en “Had to Go” entra el folk y el delta-blues mientras el juego de violines crean una de las canciones más interesantes que haya escuchado este año.
12) “Tonight: Franz Ferdinand”.
¿Por qué? Esperando que esta banda gradualmente se fuera desinflando me sorprendieron con este muy buen disco, que si bien carece de los clásicos hits instantáneos como “Take Me Out” o “Do You Want To”, trae rolas poderosas como “Ulysses” o “No You Girls”, aunque mi favorita tiene que ser “Lucid Dreams” con ese sorprendente puente electrónico. Pude haber colocado este disco más arriba en el ranking, pero sinceramente trae algunas rolas de sobra.
11) “Wilco”.
¿Por qué? Cuando una buena banda con tradición como Wilco regresa con un buen disco siempre se agradece, si bien definitivamente esta nueva entrega no supera a su obra de arte “Sky Blue Sky” (no creo que algún día puedan superar eso), aún este disco merece repetidas y constantes escuchadas. “Deeper Down” y “One Wing” son apuestas seguras, mientras que el dueto que hacen con Feist en “You and I” es uno de los mejores de este año.
10) “Humbug”.
¿Por qué? Aunque les pese a muchos (hay una increible cantidad de detractores de esta banda), esta banda se ha mantenido constante mientras otras han terminado desinflándose. Con este, su 3er LP, los Arctic Monkeys se muestran como una banda mas seria y ya no “desmadrosita” (como aparentaban en su disco debut), apostando por un sonido más sólido y guitarrero, mientras la batería sigue haciendo méritos. “Crying Lightning”, “Potion Approaching”, “Dance Little Liar” y “Pretty Visitors” son excelentes muestras de lo anterior.
9) “A New Tide”.
¿Por qué? A falta de actividad de Elbow, Gomez entra a hacer el paro, considerándose bandas casi hermanas, mas no idénticas ni que una se copie a la otra. En este caso, “A New Tide” es un excelente conjunto de canciones donde el clásico sello alternativo se hace presente, conformadas por una amplia gama de sonidos y de instrumentos partícipes, además de una leve inclusión de texturas electrónicas, ensamblando un material fino e imprescindible. “Mix”, “Little Pieces”, “Airstream Driver” (mi favorita) y “Very Strange” deben estar mínimo sueltas en tus listas de reproducción.
8 ) “Cosmic Egg”.
¿Por qué? La mejor manera de escuchar hard-rock del nivel que alguna vez tocaron bandas como Led Zeppelin o Black Sabbath es escuchar hoy día a Wolfmother, quienes encajarán a la perfección con los que se quedaron clavados en los 70s (y no, no por la época disco, no mamen). “In the Castle” deberá ser una de las siguientes canciones que aparezcan en algún volumen del “Guitar Hero”, sin embargo en general, los niveles de estridencia alcanzados llegan a cansar de repente. Buen esfuerzo, pero me quedo con su debut.
¿Por qué? Rock básico y poderoso, líneas de bajo que forman parte medular de las canciones, riffs y solos de guitarra que mucho antes han sido satanizados y una batería que mantiene la cadencia necesaria para que el escucha simplemente diga – Yeah!! – y destape una cerveza (cksss). De inicio a fin, el “Sings of Infinite Power” es legado de una banda que ya lleva rato en la onda de inyectarle actitud al rock.
¿Por qué? Un experimento musical que debe ser escuchado por lo menos una vez en la vida meramente con fines anecdóticos: - Uhhhh, no nietecito, esta música de tus tiempos ni es tan agresiva, yo alguna vez escuché a unos tipos que hacían sonidos de Nintendo mientras un tipo gritaba cosas indescriptibles y los instrumentos que lo acompañaban parecían no tener piedad de mis oídos, ¿como se llamaban? oh si, “Horse algo….” -. “The Failure of All Things”, “Shapeshift”, “Between the Trees”, “Rape Escape”, etc. etc. etc., conforman un disco que cruza la música electrónica con el metal, hardcore y lo que se les antoje. Continuar leyendo ‘La mejor música alternativa del 2009.’
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