
“The Silent Circus” (2003) Between the Buried and Me.
Quedé lo suficientemente impactado con el “Colors” como para decidirme a chutarme toda la discografía de BTBAM, por lo tanto en alguno que otro mes (cuando no tenga otra propuesta novedosa qué escuchar y recomendar) estarán leyendo de algún disco de este grandioso quinteto de metal progresivo con tintes de todos los demás géneros.
El “Silent Circus” presenta a lo largo de sus casi 53 minutos 2 caras: una agresiva, atascada, gutural y sofocante, mientras que la otra es apacible, emotiva y melódica. Lo cual se puede notar en los cambios rítmicos en “Mordecai”, o en terminar de escuchar “(Shevanel Take Two)” para volver a ser masacrado por “Ad A Dglgmut”. Las ejecuciones llenas de técnica y exactitud están presentes en este disco también, en el primer track (”Lost Perfection A) Coulrophobia”) uno se da cuenta de cómo va a estar el pedo, mientras que en “Aesthetic” puedes disfrutar de una ejecución de bajo y dobles bombos de altísima escuela, una de esas canciones de referencia obligada para esta banda.

“You’re Living All Over Me” (1987) Dinosaur Jr.
Otro disco que escuché este mes resultado de mi fascinación por su disco anterior: “Beyond”. Además de que la otra vez que me encontré con los “100 Mejores Discos de 1985 al 2005″ de la revista Spin, este disco aparecía en la posición #31, entonces como que no podía resistirme más para escucharlo.
El disco definitivamente suena “viejo”, basta con oir los efectos de grabación de “Little Fury Things” para decir -”Ah que pedo!!”-. Sin embargo al avanzar en “Kracked” y en “Sludgefeast” las notas distorsionadas de la guitarra de J Mascis te hacen abandonar la idea de quitar el disco, mientras que en “Raisans” y “Tarpit” ya andas buscando las letras de las canciones. “Poledo” definitivamente le quita puntos al disco, o por lo menos es demasiado “diferente” para mi gusto, pero afortunadamente decidieron cerrar el disco con “Show Me the Way”, una rola que es punto y aparte.
Si eres fan de Nirvana, tienes que escuchar a Dinosaur Jr, ya que sin la influencia de esta banda sería un misterio cuál sería el sonido del “Nevermind” o del “In Utero”.

“Fortress” (2008) Protest the Hero.
Una de las primeras propuestas destacables para este nuevo año viene a cargo de este quinteto canadiense de metalcore. La continuación de su exitoso álbum del 2005 “Kezia” se quedó, a mi gusto, un poco lejos de superarlo.
El “Fortress” gira también a un concepto desarrollado en 3 partes (como en el “Kezia”), pero esta vez es una historia que gira en torno a la mitología irlandesa. Sin embargo, ya hablando específicamente del sonido, es notable la diferencia entre el disco anterior y éste, sobre todo en el aspecto vocal en donde se extraña un poco la combinación de voz potente/voz melódica, ahora ya es casi pura voz melódica, lo cual llega a molestar un poco en canciones como “Sequoia Throne”. De ahí en fuera se mantiene el buen trabajo en guitarras y en batería, logrando tal vez en “Wretch” la canción más rescatable del disco.
No digo que el “Fortress” sea un mal disco, solamente digo que me quedo con el “Kezia”. Aún así este nuevo disco de Protest the Hero es una buena propuesta.

“The Bedlam in Goliath” (2008) The Mars Volta.
Un gran gran GRAN gran avance con respecto de su imposible y sombrío “Amputechture”. Sin embargo la fórmula para escuchar (y disfrutar) a The Mars Volta sigue siendo la misma: escuchar y escuchar una y otra vez el disco teniendo la convicción de que lo que sale por los parlantes es música de gran manufactura. Sólo con ese truco psicológico es posible que toda esa maraña de sonidos y crípticas letras logren entrar en el gusto de uno.
Producto de oscuros encuentros con una ouija que se hacía llamar “The Soothsayer” y de toda una serie de eventos desafortunados antes de que Omar Rodriguez-Lopez se decidiera por enterrarla a la mitad de la grabación de ese disco. “The Bedlam in Goliath” recopila toda una serie de poemas, relatos y personajes que la misma tabla les relataba, además de rescatar un poco toda esa mística y costumbres que envuelven a las culturas africanas. Todo esto en torno a la ya conocida base de rock progresivo con las marcadas influencias latinas, en “Goliath” se puede encontrar un buen acercamiento a ese sonido King-Crimsoniano que tanto ha cautivado desde el “De-loused in the Comatorium”, en la tripleta “Agadez”, “Askepios” y “Ouroborous” encuentras la razón por la cual se hablará de este disco todo el año y en “Soothsayer” una extraña vibra se apodera de la habitación, una canción que bien es la nueva “Televators” pero con una esencia mucho más hipnotizante. Un discazo.

“Coping with the Urban Coyote” (1999) Unida.
Hubo, a principios de los 90’s, una legendaria banda, pionera del género stoner-rock, llamada Kyuss (la cual no he tenido oportunidad de escucharla, pero PRONTO lo haré), esta banda, al disolverse en el 95, tomó varios caminos. Uno de ellos (el más conocido) fue el de Josh Homme (guitarro de Kyuss) que formó a los QotSA, pero otro de ellos, el del vocal John García fue formar Slo Burn (banda que solo duró un EP) y después de ella fue turno de Unida.
Unida solo ha sacado (oficialmente) este discazo y otro EP (el cual es un “split” que hicieron junto Dozer -banda de la cual sabrán pronto- ) y pues en esta banda no podrán encontrar otra cosa más que stoner, STONER y stoner. Hay pequeños momentos en los que sí suena un poco más a hard-rock a la AC/DC (algo que puede sonar algo atrevido, pero creo que no me equivoco), pero aún así la receta sigue permanente: riffs, cadencia, actitud y punch.
Prácticamente cada canción es un clásico: “Thorn”, “Black Woman”, “Human Tornado”, “If Only Two”, “You Wish”… y así podría seguirle. Mejor dale una checada mientras manejas/abordas-un-micro, puede servir para llegar con una actitud bien yeah-matea a tu destino.